Segovia fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985 y esta ruta comprende los tres monumentos más conocidos de la ciudad: Acueducto romano, Catedral y Alcázar.
Iniciamos la visita a los pies del acueducto romano, construido en el siglo I cuando Segovia era una ciudad romana, para abastecer de agua la roca habitada. Su parte visible tiene 728 m. de largo y una altura máxima de 28 m. en la plaza del Azoguejo. Está compuesto por 166 arcos y 20.400 sillares unidos sin mortero ni argamasa.
Continuamos por la calle Real, calle de unión entre el Azoguejo y la Plaza Mayor, principal calle comercial de Segovia y con varios palacios del siglo XV y XVI ya que era barrio de la nobleza: Casa de los Picos, Palacio de los Condes de Bornos, de Solier, Casa del Siglo XV., la cárcel vieja. Sus fachadas de granito nos hablan del Renacimiento y de la industria que durante siglos dio fama a Segovia: La industria de los paños hecha con lana de ovejas merinas. También encontramos la iglesia de San Martín, románica del siglo XII, con su atrio típico de las iglesias segovianas.
Llegamos a la plaza Mayor, centro de la ciudad, donde predomina la Catedral. Última catedral gótica construida en España y en Europa entre el XVI y XVIII. Su estilo es el gótico florido, mezclado con el Renacimiento. Su claustro de Juan Guas, procede de la primera catedral y fue trasladada con éxito por Juan Campero. Allí descansa uno de sus arquitectos de la catedral: Rodrigo Gil de Hontañón.
Seguimos por Marques del Arco y atravesamos Las Canonjías (Calle Daoiz). Antiguo barrio donde vivían los canónigos que daban servicio a la catedral. Sus dos calles (Daoiz y Velarde) están llenas de pórticos románicos y es el único barrio románico civil que queda en España y en Europa. Y por fin llegamos al Alcázar, castillo fortaleza construido entre el siglo XI y el XVI, sus salas nos hablan de Enrique IV, Los Reyes Católicos, Felipe II y también de la Academia de Artillería que existió entre el siglo XVIII y XIX, ya en época de los Borbones.
